La economía de Japón creció un 0.5% en el primer trimestre de 2026 (enero-marzo), según la revisión oficial de datos. El avance se sustentó en el consumo privado y las exportaciones.
A pesar del crecimiento, se observan señales de desaceleración, con una contracción en la inversión empresarial. El informe señala un contexto complejo debido a factores externos como el aumento de los precios de la energía, que impactan en la economía japonesa.