La Dra. María Angélica Gelli reflexiona sobre la compleja relación entre el poder político y el poder judicial en Argentina, especialmente en lo que respecta a la justicia federal. Señala que históricamente, el poder político ha intentado controlar al judicial, a veces dominándolo, debido a una desconfianza mutua en cuanto a los controles de constitucionalidad y la lucha contra la corrupción.
Gelli indica que la reforma constitucional de 1994 ha aumentado la visibilidad social de estos problemas, aunque la tensión entre ambos poderes viene desde el regreso a la democracia con la presidencia de Alfonsín y la conformación de una Corte Suprema prestigiosa. La reforma buscó mejorar el sistema judicial y alejar la designación y remoción de magistrados de la política partidaria.