El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue abucheado en la final de la NBA disputada en el Madison Square Garden de Nueva York. Los abucheos se produjeron mientras se entonaba el himno estadounidense, y la cámara que lo mostraba en el palco recibió una fuerte reacción del público.
Esta manifestación de rechazo no es nueva en Nueva York, ciudad históricamente contraria a Trump, y se suma a otras similares en distintas ciudades del país. Ante la situación, la transmisión televisiva optó por dejar de mostrar a Trump y enfocar la bandera estadounidense para calmar a la multitud.
Posteriormente, durante el transcurso del partido, Trump fue captado por la cámara aparentemente dormido en el palco, lo que generó un nuevo momento incómodo antes de que se retirara del lugar. La situación se da en un contexto de elecciones de medio término donde sus posibilidades políticas parecen reducidas.