Se informa sobre la detención de Soledad Andriani, una de las implicadas en el caso de femicidio. Se destaca que ella entregó su teléfono celular a la justicia con la clave, lo cual genera dudas sobre su posible encubrimiento o participación en el crimen.
Se analizan las pruebas en su contra, como el haber prestado y mandado a lavar el auto utilizado en el crimen, y se cuestiona la credibilidad de su versión sobre por qué le prestó el vehículo a Barrelier.