Se discute el acceso al subsuelo de Malibú. Nicolás explica que se debe comprar una bebida, como vodka, para acceder, y que los precios varían entre 25.000 y 45.000 pesos. Se compara esto con entrar a un bar normal a tomar un café.
Nicolás aclara que Malibú es un bar nocturno que vende alcohol y no ofrece café. Se le pregunta quiénes atienden en el subsuelo, y él responde que son mozas, pero niega rotundamente que se sienten en la falda de los clientes o que realicen otras actividades indebidas.