Se recordó el velatorio de Sandro en Diputados, que fue multitudinario, desmintiendo la idea de que no existen estructuras para realizar este tipo de eventos.
A pesar de esto, se considera que la despedida del Indio Solari en Avellaneda fue mejor y más apropiada que en el Congreso.
Se criticó a Martín Menem por cerrar las puertas del Congreso, considerándolo un acto de "miserabilidad" y "mala leche", y se mencionó que la familia del Indio Solari quería realizar el homenaje allí.