Se resalta lo llamativo de la desaparición de Luciana, ocurrida a plena luz del día y sin testigos aparentes. La falta de cámaras de seguridad en la cuadra y en el frente del colegio dificulta la investigación, aunque se busca activamente en estaciones de servicio cercanas que sí cuentan con cámaras.
La ausencia de información concreta sobre su paradero y los detalles contradictorios sobre si ingresó o no al colegio aumentan la incertidumbre. La madre la buscó en la parada habitual sin éxito, y desde entonces no hay rastros de la joven.