La investigación sobre la desaparición de Luciana se enfoca en el rol de su novio y las 11 minutos cruciales entre su salida del colegio y la desaparición del rastreo de su teléfono. La madre de Luciana radicó la denuncia a las 15 horas, describiendo la situación como anormal y fuera de rutina.
Los equipos de búsqueda, incluyendo perros rastreadores, se desplegaron en la zona, pero los perros perdieron el rastro cerca de una estación de servicio. El novio de Luciana, también menor de edad, declaró haber estado en el colegio hasta las 15 horas, pero su paradero en el momento de la desaparición aún no está confirmado.