Se enfatiza la importancia de realizar denuncias de desaparición de personas de manera inmediata, desmintiendo la existencia de protocolos que exijan esperar 24 horas. Se critica la demora en la toma de denuncias, citando el caso de Agostina, donde se esperaron varias horas.
Los psicólogos advierten sobre la angustia y la necesidad de contención para las familias en estas situaciones. Se subraya que cualquier dato aportado por familiares o amigos puede ser crucial para orientar la búsqueda.
La investigación debe abarcar el círculo íntimo, la escuela y otros elementos que puedan aportar información. Se destaca que la policía debe investigar todo, especialmente los datos que proporcionen los allegados a la persona desaparecida.