La abogada de Soledad, Marina Romano, afirmó que su clienta aportó voluntariamente los datos de la ferretería donde compró materiales, lo que permitió llegar a las imágenes de ella y Barrelier con el auto. Romano enfatizó que Soledad declaró como testigo y que no ocultó información, por lo que estas pruebas no la incriminan.
La defensa cuestiona la filtración de videos mientras rige el secreto de sumario y lamenta no poder acceder al expediente. Romano señaló que Soledad está internada en un neuropsiquiátrico y no está en condiciones de declarar.