Se debate sobre la estrategia de "control de daño" en el caso Agostina, y si esta busca manejar la repercusión pública o encubrir un entramado mayor relacionado con el narcotráfico y la trata de personas.
Se señala que los abogados defensores parecen ser gratuitos, lo que sugiere que alguien más estaría financiando la defensa. Se plantea la hipótesis de que se busca entregar la cabeza de un político para detener la escalada del caso.
Se hace un llamado a erradicar la porquería del narcotráfico y la trata, y se expresa indignación por la situación de Agostina, una joven de 14 años cuyo futuro se vio truncado por acciones de adultos.