El gobierno promueve el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que otorga ventajas a actividades como hidrocarburos y minería, con críticas sobre si estas ventajas son necesarias o si generan regímenes de privilegio.
Existe debate sobre si el RIGI, que se pretende extender y mejorar, podría desincentivar otros tipos de actividad que sí requieren promoción estatal.
Se menciona una nota de Luciana Vázquez en La Nación que cuestiona si el RIGI está generando "varias tierras del fuego", es decir, regímenes de privilegio difíciles de desmontar.