Guillermo, un fanático argentino, ha cumplido una promesa de salir todos los días con la bandera de su país desde que Argentina ganó el Mundial en 2022.
A pesar del clima y las circunstancias, ha mantenido su ritual diario, convirtiéndose en un símbolo de la celebración del campeonato mundial. Su devoción ha generado admiración y apoyo de la gente.
Ahora, a poco de que finalice su promesa, Guillermo reflexiona sobre la experiencia y el impacto que ha tenido en su vida y en la de quienes lo rodean, recordando constantemente que Argentina es campeona del mundo.