Se criticó duramente al gobierno de Javier Milei por su supuesto "desprecio hacia lo popular y nacional", en contraste con la masiva movilización para despedir al Indio Solari.
Se señaló que el gobierno demuestra desprecio hacia las multitudes, los jubilados, los discapacitados y la educación pública, y que no comprende el "sentimiento de pueblo".
Se contrastó la actitud del gobierno con la organización de la despedida en Avellaneda, liderada por Jorge Ferraresi y Axel Kicillof, resaltando el respeto y la unidad mostrada por la comunidad organizada.
Se mencionó que el gobierno se quiso "sacar el lazo de encima" de organizar el evento, negando el uso del Congreso de la Nación, a diferencia de cómo se honró a figuras como Evita, Perón, Mercedes Sosa y Alfonsín.