Se critica la ausencia del Estado y la falta de declaración de duelo nacional por la despedida multitudinaria al Indio Solari, a diferencia de lo ocurrido con figuras extranjeras.
Se considera un error del gobierno de Javier Milei no "leer el clima" social y cultural, mostrando desprecio por lo popular.
Se argumenta que, como ídolo popular, el Indio Solari merecía un reconocimiento oficial, como una declaración de duelo o al menos un mensaje de condolencias.
Se menciona que la vicepresidenta Victoria Villarruel parece ser la única que entiende la importancia de estos gestos.