Se destaca la alarmante cifra de denuncias por paradero de menores en Córdoba, con un promedio de una cada 10 horas. El ministro de seguridad provincial confirma que la mayoría de estos casos se resuelven favorablemente, tratándose de fugas voluntarias de los hogares.
A pesar de las resoluciones positivas en la mayoría de los casos, la situación representa un desafío significativo para las autoridades, que destinan recursos considerables a la búsqueda de los jóvenes. El caso de Luciana, una menor recientemente encontrada, se suma a la preocupación general sobre la seguridad y el bienestar de los adolescentes en la provincia.