El consumo en Argentina muestra una desaceleración, con una caída interanual del 2,1% en mayo, según datos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La pérdida de capacidad de compra de los consumidores se refleja en una menor demanda de productos no esenciales.
Si bien la comparación intermensual (abril-mayo) muestra un leve alza del 1,8%, la tendencia interanual es la que marca la tendencia general. Los argentinos destinan la mayor parte de sus ingresos a consumos básicos, como alimentos y bebidas, y farmacias, mientras que los rubros no esenciales son los más afectados por la retracción del gasto.