La desaparición de Luciana Barrios genera confusión debido a versiones cruzadas entre la intendenta y el ministro de seguridad. Los perros rastreadores perdieron el rastro de la joven a pocos metros de la entrada de la escuela, lo que aumenta el misterio sobre su paradero.
Se cuestiona la falta de información sobre cámaras de seguridad y el recorrido exacto de Luciana tras salir de la escuela. La desaparición de su rastro en esa zona específica es un punto clave en la investigación.
Las redes sociales de Luciana fueron desactivadas y su celular también se apagó poco después de su desaparición, lo que añade un elemento de intriga y sospecha sobre la posibilidad de una desaparición forzada o autoimpuesta.