La posibilidad de una negociación en medio del conflicto entre Irán y Estados Unidos es compleja, especialmente con el Estrecho de Ormuz cerrado intermitentemente. La situación genera incertidumbre y afecta el suministro de petróleo, con un impacto significativo en la economía, particularmente en California.
La gente en Estados Unidos no desea la guerra y prefiere una solución diplomática. Sin embargo, la escalada de tensiones y las acciones militares dificultan las negociaciones. Se espera que ambas partes deban sentarse a la mesa para alcanzar un tratado que evite mayores consecuencias económicas y humanitarias.