Carmen, de visita desde España, trae a tasación un conjunto de joyas (gargantilla, aros y pulsera) con oro rojo, amarillo, perlas de Río y esmeraldas. Planea venderlas para financiar un viaje a España y a Ibiza para la boda de una amiga.
Se detecta que la gargantilla está rota, lo que podría afectar su valor. El tasador explica las características de las piezas, incluyendo los "jardines" de las esmeraldas. Se estima un valor de 5.590.000 pesos, pero Carmen considera que es un poco bajo, en parte por la necesidad de restaurar la gargantilla.