Los autos voladores, antes considerados ciencia ficción, son una realidad en China, donde se están desarrollando modelos para el transporte urbano. En Chengdu, un coche volador eléctrico de seis plazas diseñado para este fin se encuentra en proceso de certificación. Su interior flexible y asientos ajustables ofrecen un nivel de confort comparable al de vehículos comerciales de alta gama.
Estos vehículos cuentan con una autonomía de hasta 200 kilómetros y pueden realizar conexiones rápidas entre ciudades. Otro modelo en Guangzhou ha completado con éxito su primer vuelo público. Estos autos voladores utilizan ocho hélices para el despegue vertical y una hélice propulsora trasera para la propulsión.
Expertos predicen que los coches voladores, utilizados actualmente para transporte médico de emergencia, extinción de incendios y servicios de lujo, podrían impulsar un mercado de 10 billones de yuanes para 2035, convirtiéndose en un medio de transporte cotidiano. La tecnología busca modificar la estructura del transporte urbano y mejorar la economía.