China está impulsando el desarrollo de coches voladores eléctricos con el objetivo de transformar el transporte urbano. En Chengdu, un vehículo de seis plazas ya está en etapa de certificación y alcanza los 230 km/h.
En Guangzhou, otro modelo de coche volador realizó su primer vuelo público. Estos prototipos están diseñados para diversos usos como traslados urbanos, turismo y emergencias. Los especialistas prevén que estos vehículos se integren al uso cotidiano hacia la próxima década, impulsando un mercado valorado en 1.47 billones de dólares.