Se discute la posible intervención de la justicia federal en una causa de Córdoba, ante la sospecha de que la investigación por secuestro podría derivar en delitos de trata de personas.
Se menciona que ambas investigaciones, la del crimen y la del secuestro, están unificadas en la Fiscalía de Garzón, pero existe reticencia a que el caso pase a la órbita federal.
Se plantea la hipótesis de que nadie quiere "agarrar esa papa caliente" debido a las implicaciones que podría tener una investigación federal en la provincia.