Dalma Maradona declaró en el juicio por la muerte de su padre, relatando que a los pocos días de la internación domiciliaria, les informaron que habían despedido a los acompañantes terapéuticos y que los enfermeros tenían problemas de acceso, además de la falta de ambulancia.
Según su testimonio, convencieron a la familia de que la internación domiciliaria era la mejor opción, a pesar de las irregularidades que luego se hicieron públicas.