Se señala que la gravedad de ciertos episodios en Córdoba solo ha generado una toma de conciencia general a partir de un caso que impactó a toda la provincia y resonó a nivel nacional.
Se compara el caso de Agostina con el de Cecilia en Chaco, destacando similitudes en sus consecuencias sociales y políticas. Se menciona que jefaturas policiales y de servicios penitenciarios están en Caná, sugiriendo un problema sistémico.