Un oso pardo que mantenía en vilo a una ciudad en el norte de Japón fue capturado tras ser sedado con dardos paralizantes. El animal deambulaba por zonas densamente pobladas, lo que obligó al cierre de escuelas y comercios por temor.
En Japón se han registrado cuatro muertes y 238 heridos por ataques de osos pardos en el último año, con más de 50.000 avistamientos reportados en zonas urbanas. El oso capturado fue trasladado a un lugar seguro fuera de la ciudad.