Las ventas en el Mercado Central han experimentado una notable disminución en comparación con el año anterior. Un comerciante estima que se vende la mitad de la mercadería que se comercializaba en fechas similares del año pasado.
Esta reducción en las ventas se atribuye a una baja general del consumo, lo que lleva a la gente a comprar solo lo estrictamente necesario. La situación contrasta con años anteriores donde el volumen de negocio era significativamente mayor.