Las ventas en el Mercado Central han disminuido considerablemente en comparación con el año pasado. Un puestero señaló que mientras el año pasado vendían 3.000 bultos para las fiestas, este año venden la mitad.
El consumo general ha bajado, y los clientes llevan "lo justo y necesario". Esta tendencia marca una diferencia significativa respecto a años anteriores, reflejando una menor actividad económica.