Continúa la búsqueda de Luciana, activándose diversos recursos para dar con su paradero. Se están relevando cámaras de seguridad en la zona, incluyendo la de una forrajería cercana a la escuela, aunque hasta el momento no se ha obtenido información concluyente sobre su recorrido tras salir del colegio.
La investigación se centra en analizar los movimientos de Luciana y las personas de su entorno, incluyendo a su padrastro, Juan, quien la llevaba a la escuela. Se trabaja en la revisión de sus comunicaciones y redes sociales en busca de pistas.
Una de las hipótesis que se maneja es que Luciana haya podido abordar un vehículo, por lo que se está intentando rastrear posibles automóviles sospechosos mediante el análisis de patentes y cámaras de seguridad adicionales. La falta de datos claros en el teléfono celular complica la tarea.