Las cámaras de seguridad de la zona, incluyendo las de una farmacia cercana al colegio, son analizadas para dar con el paradero de Luciana. La dueña del local indicó que, si bien las cámaras son internas y no se la ve a la niña pasar por allí, se aportó toda la información a la justicia.
Se revisan aproximadamente 30 cámaras de seguridad en un radio cercano al colegio y la iglesia, lugares que frecuentaba la adolescente. Los perros rastreadores también peinaron la zona, marcando un perímetro específico.
Por el momento, las cámaras analizadas no han arrojado resultados positivos sobre el paradero de Luciana. La justicia continúa trabajando con la esperanza de obtener información que permita esclarecer su desaparición.