La llegada de Ancelotti ha generado una ola de esperanza en Brasil, buscando una recuperación tras un proceso complicado y la salida de varios entrenadores.
A pesar de que Ancelotti solo lleva 12 partidos al mando, la expectativa es alta, aunque se reconoce que Brasil está un escalón por debajo de selecciones como Francia, España y Argentina en cuanto a procesos consolidados.
La figura de Neymar es crucial, comparable a Messi para Argentina. Aunque no está al 100% y se espera su recuperación para el segundo partido, su presencia ilusiona.
La prensa brasileña no sitúa a Brasil entre las máximas favoritas, pero confía en la capacidad del equipo para crecer durante el torneo, recordando gestas pasadas como la de 1994, cuando ganaron el mundial a pesar de las dudas iniciales.