La situación en Bolivia se presenta como crítica debido a bloqueos de rutas que generan aislamiento de ciudades, desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos, además de aumentos de precios.
El presidente Rodrigo Paz ha convocado al diálogo, pero no ha obtenido respuesta. El Congreso le ha otorgado una norma de excepción que permite restringir garantías como la libertad de tránsito y el derecho de reunión, e incluso establecer toques de queda, similar a un estado de sitio.
Uno de los puntos más cuestionados es que esta norma habilita la intervención de las Fuerzas Armadas en apoyo de la policía, lo que ha sido criticado por seguidores de Evo Morales, quienes temen represión y amenazan con tomar unidades militares.
Se reportan 84 piquetes en todo el país y ya se contabilizan ocho muertos y detenidos. La oposición y los manifestantes piden la renuncia del presidente, mientras que algunos ciudadanos afectados solicitan al gobierno que actúe con firmeza para resolver el conflicto.