Ricardo Arriazu describe un escenario económico sin precedentes en Argentina, donde sobran dólares y falta demanda de mano de obra. Señala que los sectores que crecen, como la agricultura, minería y energía, son oferentes de divisas pero poco demandantes de empleo, mientras que la industria y la construcción, que sí lo son, han caído.
Este desequilibrio plantea un problema estructural y genera dudas sobre las perspectivas de crecimiento y la inversión en el país. Arriazu destaca que es la primera vez en su vida profesional que observa una situación así, con un sistema donde la falta de trabajo coexiste con un excedente de divisas.