El presidente de Armenia, Nikol Pashinyan, declaró victoria en las elecciones, calificando el triunfo de su partido civil como histórico. Con aproximadamente el 60% de los votos escrutados, Armenia reafirma su vínculo con Occidente, buscando profundizar lazos con la Unión Europea.
A pesar de las restricciones rusas a las importaciones y exportaciones armenias, Rusia mantiene su influencia económica sobre Armenia. Sin embargo, la elección se centra en el delicado acto de equilibrio del gobierno armenio entre Rusia y la UE.
La pregunta clave no es la dirección de Armenia, sino la reacción de Rusia y sus vecinos ante este giro geopolítico. Se anticipa que Rusia intentará mantener su control a través de embargos económicos.