El árbitro somalí Mar Artan, considerado uno de los mejores de África, fue deportado de Estados Unidos a pesar de poseer pasaporte diplomático.
La deportación se debe a las estrictas reglas migratorias de Estados Unidos, que impiden el ingreso a personas provenientes de ciertos países, entre ellos Somalia. El incidente pone de relieve las dificultades de ingreso y los controles exhaustivos que se están implementando.
Se menciona que otros equipos y delegaciones también han sido sometidos a controles rigurosos, generando preocupación ante la proximidad del mundial.