La NASA monitorea una anomalía climática: una mancha fría descubierta cerca de Groenlandia podría alterar el clima del planeta. Este fenómeno desafía la tendencia del calentamiento global y podría indicar alteraciones en importantes sistemas oceánicos que regulan la distribución de calor.
Las aguas superficiales en el Atlántico Norte presentan temperaturas más bajas de lo esperado, lo que ha sido denominado como "mancha fría". Los científicos investigan si esta anomalía está relacionada con el debilitamiento de la circulación meridional, un sistema clave para la regulación térmica global.