La búsqueda de Luciana, una adolescente desaparecida, se intensifica con la activación de protocolos y operativos de búsqueda. El ministro de Seguridad, Quinteros, ha facilitado la implementación de estos protocolos, que antes se consideraban inviables.
Alberto Pereira se dirige a puntos clave cercanos a la ruta para continuar la búsqueda. Se discute la importancia de los protocolos y cómo se han agilizado en respuesta a casos como este, contrastando con la lentitud previa.
Se hace hincapié en la necesidad de actuar rápidamente, ya que las primeras horas son cruciales. La aparición del nombre del novio de Luciana es un dato relevante en la investigación. Se menciona al fiscal Monti y se sugiere que fiscales como Garzón deben estar al tanto de la existencia de protocolos que permiten la activación inmediata.