Se aborda la preocupante situación de dos casos resonantes: el de la niña Agostina y el de la niña L (Luciana).
Se expresa alivio por la aparición de Luciana, pero persiste la preocupación por el caso Agostina. La madre de Luciana, visiblemente conmovida, agradece la colaboración de todos y relata el momento de angustia al buscar a su hija en el colegio.
Se menciona la inminente llegada de la ministra de seguridad Alejandra Monteoliva para discutir estos temas, incluyendo las implicancias del caso Agostina para el ministro de seguridad de Córdoba.