Gustavo Alfaro ha encontrado un buen lugar al frente de la selección de Paraguay, devolviendo la ilusión de regresar a una Copa del Mundo tras un período de ausencia.
A pesar de haber sido criticado por un estilo considerado conservador o defensivo, Alfaro ha demostrado ser un técnico estratégico y ha logrado clasificar a Paraguay para el torneo.
Se compara su labor con la de Gareca en Perú, quien también devolvió la ilusión a una selección que llevaba mucho tiempo sin clasificar.
Si bien Paraguay podría ser considerada la selección sudamericana "más vulnerable" en términos de candidatos, se advierte que su perfil aguerrido y rústico puede complicar a los rivales, especialmente a los europeos, y que nunca deben ser subestimados.