Un alarmante 15% de los jóvenes utiliza preservativos en sus relaciones sexuales, lo que representa una caída global en el uso de métodos de barrera. Esta tendencia aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.
Las razones esgrimidas por los jóvenes incluyen la búsqueda de "adrenalina", "sentir más" y la negociación en la pareja. Se trata de una seria alerta sanitaria que requiere atención.