Alemania enfrenta la posibilidad de ataques aéreos o con misiles y drones, pero carece de refugios públicos adecuados para la población civil. La Oficina Federal de Protección Civil y Ayuda en Catástrofes está trabajando en un nuevo concepto de refugios, mientras que una asociación berlinesa busca reactivar antiguas instalaciones subterráneas.
La asociación Berliner Unterwelten gestiona unas 20 instalaciones subterráneas y planea reacondicionar dos de ellas para que sirvan como refugios, con capacidad para 900 personas. Estas instalaciones cuentan con gruesas paredes de hormigón y pesadas puertas metálicas. Se están instalando sillas plegables y se almacenando botellas de agua para quienes busquen protección.