Se reflexiona sobre la vulnerabilidad de los adolescentes, comparando el caso de Luciana con el de Agostina, donde un delincuente manipuló a los padres. Se enfatiza que una joven de 15 años es fácilmente influenciable debido a su inmadurez.
Se considera que Luciana podría ser un alma frágil, inocente y vulnerable, lo que la hace susceptible a ser doblegada o engañada. La investigación debe tener en cuenta esta fragilidad emocional.