La policía encontró a la menor desaparecida en Jesús María en un inmueble cercano, junto a un adolescente de 17 o 18 años, descartando secuestro y confirmando una fuga voluntaria.
La pareja adolescente se habría escondido en el lugar, sin recursos para irse lejos, y el joven solo habría tomado una frazada de su casa.
El adolescente había tenido contacto con investigadores hasta la mañana, cuando desapareció de su casa, lo que orientó la búsqueda hacia la menor.