Se aborda la adolescencia como una etapa de crisis y rebeldía, donde los jóvenes buscan diferenciarse de sus padres.
Se destaca la importancia de investigar el núcleo familiar y los posibles conflictos que puedan surgir, reconociendo que los problemas existen si se llega a esta situación.
Se enfatiza la necesidad de que las instituciones estén atentas a las señales de los jóvenes y que los profesores mantengan una comunicación fluida.