Se enfatiza la urgencia de encontrar a Luciana, a medida que se acerca la marca de 24 horas de su desaparición. Se confirma que la denuncia se realizó relativamente rápido, pero la activación de todos los protocolos y la obtención de información concreta parecen haber llevado tiempo.
Se repasan los hechos clave: Luciana sale del colegio, espera a su madre en la parada habitual, y a las 12:11 su teléfono se apaga tras emitir la última señal cerca del colegio. Se pierde todo rastro a unos 300 metros de allí. Se investiga si Luciana apagó su teléfono y cerró sus redes sociales por voluntad propia o si fue obligada.