Se vincula un velatorio con un acto político que pedía la renuncia del gobierno. Paralelamente, se menciona a Alí Espósito en la cancha de River, abucheando al presidente, lo que sugiere una conexión entre eventos culturales/deportivos y la protesta política.
Se critica la instrumentalización de estos eventos para fines políticos, y se menciona la confusión entre el nombre de Alí Espósito y "Lali", indicando una posible falta de rigor o intencionalidad en la cobertura mediática.