Se destaca la organización del velatorio del Indio Solari en el Parque de los Trabajadores, un espacio significativo por su historia ligada al ámbito laboral.
Se menciona la controversia generada por la negativa del gobierno nacional a velarlo en el Congreso. El lugar, ubicado en Villa Domínico, recuperó su nombre original "Parque de los Trabajadores" tras haber sido renombrado durante la dictadura. La organización del evento fue elogiada por su eficacia y la ausencia de incidentes, incluso sin necesidad de una gran presencia policial.