La Unión Europea sancionó a la Guardia Revolucionaria de Irán en respuesta al cierre del Estrecho de Ormuz. Las sanciones incluyen la congelación de activos y la prohibición de entrada al bloque para tres figuras vinculadas al brazo armado del régimen persa y al sector petrolero iraní.
Estas medidas se implementan en un contexto de creciente tensión en la región y buscan presionar a Irán tras el bloqueo del estratégico estrecho, crucial para el transporte marítimo internacional.