Un turista brasileño se arrojó a las aguas de las Cataratas del Iguazú para recuperar su teléfono celular, a pesar de la prohibición existente.
El incidente ocurrió en una zona de riesgo y la administración del Parque Nacional reiteró la prohibición de cruzar las barandas de seguridad, instando a informar al personal de asistencia en caso de pérdida de objetos.
Se recuerda la importancia de no poner en riesgo la vida por objetos materiales, haciendo hincapié en las medidas de seguridad del parque.