Se describe Títice, un poblado en la Selva Negra, caracterizado por su arquitectura tirolesa, colorida y pintoresca, con un lago de origen glaciar que le da nombre.
El lago, situado a 850 metros sobre el nivel del mar, lleva el nombre del emperador romano Tito. La zona es conocida por sus restaurantes de comida típica, tiendas de souvenirs y los mundialmente famosos relojes de cucú, elaborados artesanalmente en madera por los habitantes de la Selva Negra.